Gregorio Marmolejos Hernández nació en el municipio de Quisqueya, tierra de tradiciones profundas, cultura viva y voces que han sabido unir a su gente. Desde muy joven mostró una sensibilidad especial por el arte, la comunicación y el servicio comunitario, cualidades que marcarían su trayectoria y lo convertirían en un referente cultural del municipio.
En el año 1982, asumió la dirección del batton ballet, aportando disciplina, elegancia y formación artística a generaciones de niñas y jóvenes. Bajo su orientación, el arte del movimiento se convirtió en una escuela de valores, identidad y orgullo local, dejando una huella imborrable en la vida cultural de Quisqueya.
Su compromiso con la cultura lo llevó a fundar y formar dos importantes agrupaciones culturales. Primero ANCA, y posteriormente ACQ, espacios que sirvieron como plataformas de expresión artística, promoción del talento local y fortalecimiento de las tradiciones. A través de estas agrupaciones, Gregorio impulsó la música, la danza, los actos patrióticos y las manifestaciones culturales que dieron brillo y sentido de pertenencia a la comunidad.
Durante más de diez años consecutivos, fue uno de los principales organizadores de las fiestas patronales del municipio, convirtiéndolas en escenarios de encuentro, celebración y identidad colectiva. Asimismo, tuvo una participación destacada en la organización de actos de graduación, aportando solemnidad, orden y un sentido ceremonial que dignificó cada celebración educativa.
En el ámbito de la comunicación, Gregorio Marmolejos Hernández desarrolló una valiosa labor como locutor en Radio Oriente y Radio Mar, donde su voz se convirtió en compañía, orientación y referencia para los oyentes. Con profesionalismo y calidez, supo informar, animar y conectar a la comunidad, reafirmando el poder de la palabra como puente social.
Además, fue coaching y guía de varios talentos quisqueyanos, acompañando a jóvenes artistas y comunicadores en sus primeros pasos, creyendo en ellos cuando apenas comenzaban y sembrando confianza donde aún había dudas. Su apoyo fue clave para que muchos descubrieran su potencial y se atrevieran a crecer.
Artísticamente, Gregorio Marmolejos Hernández representa la entrega silenciosa de quienes trabajan por la cultura sin buscar protagonismo, pero dejando frutos duraderos. Su vida es testimonio de que la verdadera grandeza se construye sirviendo, formando y creyendo en la comunidad.
Hoy, su legado vive en cada voz que se alzó, en cada danza dirigida, en cada escenario organizado y en cada talento que encontró rumbo gracias a su orientación. Quisqueya reconoce en Gregorio a un hombre de cultura, palabra y compromiso, digno de gratitud y admiración.





