Santo Domingo, R.D. – En las últimas semanas se ha intensificado el debate sobre las demandas y amenazas de demandas dirigidas a comunicadores, periodistas, creadores de contenido y usuarios de redes sociales en República Dominicana.
El derecho a demandar
Acudir a los tribunales es un derecho constitucional que asiste a cualquier ciudadano que se sienta ofendido o difamado. Las demandas son figuras legales. Quien es demandado tiene la oportunidad de presentar pruebas y sustentar sus afirmaciones ante un juez. Bajo esa lógica, el proceso judicial es el escenario para dirimir conflictos sobre honra, imagen o reputación. Es un mecanismo simple: si hay base, se demuestra; si no la hay, se desestima.
La otra cara: uso como presión
Sin embargo, distintos sectores advierten que las demandas también pueden usarse como forma de intimidación. Cuando provienen de figuras con poder político o económico, el proceso legal se convierte en una carga: costos de abogados, tiempo y exposición pública que muchos comunicadores o creadores independientes no pueden asumir. En países donde el tráfico de influencias y la corruptela política tienen peso, esta herramienta legal puede desvirtuarse y emplearse para silenciar críticas o limitar el debate público.
El punto de equilibrio
El desafío está en diferenciar el uso legítimo del derecho de su uso abusivo. La Constitución protege la honra, pero también garantiza la libertad de expresión y difusión del pensamiento. Los tribunales son los llamados a establecer esa línea, evaluando si una publicación constituye difamación o si está amparada por el interés público y la crítica responsable.
Para periodistas y creadores, la recomendación de expertos en derecho de prensa es clara: documentar, verificar fuentes y sustentar cada afirmación. Para quienes se sienten afectados, la vía judicial existe, pero su uso debe responder a un daño real y no a la incomodidad por la crítica.
En una democracia, ambos derechos conviven. El reto es que ninguno anule al otro.
Rudys Fernandez
Presidente de los Periódicos Digitales RD.






